
Como en la rampa en la que el viejo relojero se desliza en la película, LOS CHICOS DESAPARECEN llegó a La Plata para cerrar aquel viaje en el tiempo que había comenzado años antes.
Se había exhibido un primer corte, al año de rodarse, ante mil personas en el Cine Rocha, y luego en el 3º FESAALP en el Centro Cultural Islas Malvinas.
Pero llegó la hora de las salas cinematográficas.
No es poco terminar un proyecto de éste modo, con la película en exhibición en tres salas de Capital Federal, habiendo arrancado en La Pampa y siguiendo por La Rioja.
Sin embargo la vuelta al barrio tiene un sabor especial, el de cerrar un ciclo y una historia, que nunca pensó rodarse en otra ciudad, porque así salió de la mente de Gabriel Bañez y así lo entendió Marcos Rodríguez.



Momento tenso para los responsables del proyecto. El productor Gustavo Alonso en la evocación del escritor Gabriel Bañez, junto al Secretario de Cultura municipal Iván Maidana y el director Marcos Rodríguez, que cerraría agradeciendo al público presente.